Déficit de Crecimiento

Todo lo que necesitas saber sobre el crecimiento

Signos y Síntomas de Déficit de Crecimiento

Muchos de los problemas de crecimiento están asociados a síndromes de malabsorción. Nuestro equipo de gastroenterología pediátrica ayuda en el diagnóstico y corrección de estos síndromes.

La deficiencia de GH

Normalmente, se manifiesta como falta de crecimiento, a veces junto con retraso en el desarrollo de los dientes. La altura se encuentra por debajo del percentil 3 y la velocidad de crecimiento es < 6 cm/año antes de los 4 años, < 5 cm/año entre los 4 y los 8 años y < 4 cm/año antes de la pubertad. Aunque de estatura baja, los niños con hipopituitarismo conservan las proporciones entre los segmentos superior e inferior del cuerpo. La maduración esquelética, evaluada a través de la determinación de la edad ósea, es > 2 años inferior a la edad cronológica.

Otras anomalías

Pueden estar presentes, dependiendo del defecto subyacente, y el niño puede tener retraso o ausencia de desarrollo puberal. El aumento de peso puede estar fuera de proporción con el crecimiento, lo que resulta en una obesidad relativa. Los recién nacidos que tienen defectos congénitos de la hipófisis o el hipotálamo pueden tener hipoglucemia (que también puede ocurrir en niños mayores), defectos de la línea media (p. ej., paladar hendido), o micropene, así como las manifestaciones de otras deficiencias endocrinas.

Datos de Interés del déficit de crecimiento

De acuerdo con el Banco Mundial, la pérdida del 1% en la estatura adulta debido a un retraso del crecimiento en la niñez se asocia a una pérdida de productividad económica del 1,4%.

Se calcula que, al llegar a la mayoría de edad, los menores con retraso del crecimiento tienen 20% menos de ingresos que los que no sufren dicho problema.

Uno de cada 10.000 niños menores de 14 años tiene déficit de la hormona GH, que regula el crecimiento, además de procesos metabólicos y nutricionales.

Solo el 5% de los niños que acuden al pediatra preocupados por su talla tienen una patología.

Cuando Messi fue diagnosticado con déficit parcial de crecimiento en 1998, su médico le dijo "Quédate tranquilo, un día vas a ser más alto que Maradona, no sé si mejor, pero sí más alto". Luego de dosificarse de forma controlada la hormona de crecimiento, no solo fue más alto, sino mejor.

El 10 de junio de 2003, la Food and Drug Administration (FDA) aprobó en Estados Unidos el empleo de GH para tratar niños con talla baja idiopática o talla baja sin deficiencia de dicha hormona.

La deficiencia aislada de GH se estima que se producen en 1/4.000 a 1/10.000 niños. Por lo general es idiopática, pero alrededor del 25% de los pacientes tienen una etiología identificable.

La deficiencia de hormona del crecimiento (GH) puede ocurrir en aislamiento o en asociación con hipopituitarismo generalizado.

Las causas incluyen congénitas (incluidos los trastornos genéticos) y un número de trastornos adquiridos del hipotálamo o la hipófisis.

La deficiencia de GH provoca baja estatura; numerosas otras manifestaciones pueden estar presentes dependiendo de la causa.

El diagnóstico se basa en una combinación de hallazgos clínicos, estudios de imagen, y las pruebas de laboratorio, que por lo general incluyen pruebas de estimulación de la liberación de GH.

Los niños con talla baja y deficiencia de GH documentada deben recibir GH recombinante; otras manifestaciones de hipopituitarismo se tratan según sea necesario.

Preguntas Frecuentes

La deficiencia de la hormona del crecimiento, también llamada hormona somatotropina, es una causa poco frecuente de retraso del crecimiento en la que el niño no produce suficiente hormona para crecer de manera normal. Esta es una de las diversas hormonas que produce la glándula pituitaria, ubicada en la base del cerebro detrás de la nariz.

Los cálculos varían, pero es poco común. La incidencia es de menos de 1 de cada 3.000 a 1 de cada 10.000 niños.

Existen muchas causas de deficiencia de la hormona del crecimiento; la mayoría de ellas está presente desde el nacimiento (llamadas “congénitas”) pero puede tardar varios años en manifestarse, otras pueden desarrollarse más adelante (llamadas “adquiridas”). Las causas congénitas incluyen malformaciones genéticas o estructurales del desarrollo de la glándula pituitaria y las estructuras que la rodean, mientras que las causas adquiridas, que son mucho menos comunes, pueden incluir traumatismo craneal, infección, tumor o radiación.

Los niños con deficiencia de la hormona del crecimiento habitualmente son mucho más bajos que sus compañeros (es decir, están muy por debajo del percentil 3) y, con el tiempo, tienden a alejarse cada vez más por debajo del rango normal. Es importante mencionar que los niños con deficiencia de la hormona de crecimiento, por lo general, no presentan bajo peso para su estatura; en muchos casos, son más bien regordetes, especialmente en área del abdomen.

La evaluación de un niño de baja estatura y con un patrón de crecimiento lento puede incluir una radiografía de edad ósea (una radiografía de la mano y la muñeca izquierda) y varios análisis de laboratorio. No se puede realizar un diagnóstico de deficiencia de la hormona de crecimiento en función de un único nivel aleatorio de la hormona, debido a que esta hormona se secreta a pulsos. Algunos especialistas la deficiencia de la hormona de deficiencia en función de un nivel extremadamente bajo, como la del factor de crecimiento insulínico 1 (IGF-1), que varía mucho menos a lo largo del día que la hormona del crecimiento. Los niveles de IGF-1 dependen de la cantidad de la hormona de crecimiento a en la sangre, pero también pueden ser bajos en niños pequeños normales, lo que comprueba que debe ser interpretado con cuidado.

Una manera de diagnosticar la deficiencia de la hormona de crecimiento más precisa, pero aun así imperfecta, es una prueba de estimulación de la hormona. En esta prueba, se le extrae sangre a su niño aproximadamente 2 a 3 horas después de haber recibido medicamentos para aumentar la liberación de la hormona de crecimiento. Si el niño no produce una cantidad suficiente de esta después de esta estimulación, se le diagnostica con deficiencia. Sin embargo, es posible que las pruebas de estimulación puedan sobre-diagnosticar la deficiencia de esta hormona. Las pruebas de estimulación varían y son complicadas, por lo que habitualmente se realizan bajo la orientación de un especialista. Por lo general, se realizan otras pruebas para evaluar la glándula pituitaria o el cerebro con imágenes de resonancia magnética (IRM) cuando se piensa hacer un tratamiento.

El tratamiento de la deficiencia de la hormona de crecimiento consiste en la administración de esta hormona recombinante por medio de inyecciones subcutáneas (debajo de la piel) una vez al día. El especialista calcula la dosis inicial en función del peso y luego basa la dosis en la respuesta y la pubertad. Se les indica a los padres cómo administrarle la hormona a su hijo en el hogar, rotando los lugares de inyección entre los brazos, las piernas, las nalgas y el abdomen. La duración del tratamiento depende de lo bien que responda la estatura del niño a las inyecciones de la hormona de crecimiento y de cómo la pubertad afecte su crecimiento. Habitualmente, el niño recibe inyecciones hasta que termine su crecimiento, lo que a veces implica muchos años.

Por lo general, pocos niños experimentan efectos secundarios debido al tratamiento. Los efectos secundarios que se han descrito incluyen dolores de cabeza graves, problemas de cadera y problemas en el lugar de la inyección. Para evitar la formación de cicatrices, debe aplicar las inyecciones en lugares diferentes. No obstante, los efectos secundarios generalmente son poco frecuentes. Lea el prospecto incluido en el empaque para obtener una lista completa de los efectos secundarios.

El especialista calcula la dosis inicial en función del peso y la afección a tratar. En visitas posteriores, el médico cambiará la dosis según el efecto y la etapa de la pubertad y, en ocasiones, en función de los resultados de los análisis de sangre del IGF-1. La duración del tratamiento depende de cómo responde la estatura del niño a las inyecciones y de cómo la pubertad afecta a su crecimiento.

La hormona de crecimiento generalmente provoca un aumento de la estatura en las personas con deficiencia de esta hormona, siempre y cuando los cartílagos de crecimiento no se hayan cerrado. Se debe entender el motivo de la deficiencia; y es importante volver a realizar pruebas para detectarla cuando el niño sea adulto, debido a que los resultados de las pruebas para algunos niños ya no son positivos al finalizar su crecimiento.

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